Patricia Salinas Oblitas
Escrito porAuthor: Patricia Salinas Oblitas
Periodista

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Hace un par de semanas, las redes sociales de miles de peruanos estaban inundadas de cuadrados negros del famoso blackout y el hashtag #Blacklivesmatter. Era la pose cool del momento porque venía de Estados Unidos y estoy segura de que muchos de los que se sumaron a la movida, ni sabían de la muerte de George Floyd.

Esta semana, una empresa peruana anuncia que van a cambiar el nombre de sus productos Negrita, porque sienten que después de 60 años es hora de un cambio y la reacción de los peruanos que, hace unos días se indignaban por la causa norteamericana, es matarse de risa y llenar las redes de chistes ¿y el arroz zambito?¿y la cerveza negra? ¿y el doña Pepa?, etc., etc. y aquí vamos, otra vez, con el racismo enraizado que hay en nuestro país, y del cual no nos damos o no queremos darnos cuenta.

Las cosas están cambiando en el mundo entero. Primero, como parte del rechazo a cualquier forma de racismo en el contexto actual, luego del asesinato de Floyd, Pepsico anunció en EEUU que la marca de panqueques y sirope Aunt Jemima, cambiará su nombre, basado en un estereotipo racial, y su logotipo, basado en Nancy Green, una cocinera negra que nació como esclava en el siglo XIX.

A pesar de que la imagen de la mujer que aparecía en los productos fue ‘modernizada’ hace años, el origen e incluso el nombre Aunt Jemima, estaba ligada a la mujer negra esclava dedicada al trabajo de cocina y a la crianza de los niños de la casa, que justamente, en muchos casos, le llamaban tía.

Lo mismo pasó con Negrita, que más que la palabra misma, es el dibujo/logotipo de los productos que nos presenta a una mujer negra con el pañuelo en la cabeza (que le obligaban a usar para ocultar su cabello crespo), el que ya resulta inapropiado, porque refuerza un estereotipo.

“La forma en que las sociedades abordan la diversidad y el racismo ha evolucionado en todo este tiempo. Como resultado de este proceso de cambio y avance, hoy vemos con otros ojos lo que simbolizan marcas e imágenes que llevan décadas de presencia en América Latina, incluida ‘Negrita’ en el Perú. Aquello que antes podía considerarse positivo, hoy resulta inapropiado, pues todos somos más conscientes de que se consolidan estereotipos que buscamos superar”, señaló Alicorp en su comunicado.

Y creo que allí está la clave todo: “Aquello que antes podía considerarse positivo, hoy resulta inapropiado”. Por ejemplo, si nos vamos a otro tema y recordamos el sketch de ‘La Nena’ de Francella: un padre que le tenía ganas a la amiga de su hija, en edad escolar y en cada episodio trataba de seducirla, es decir ¡un pedófilo! Pero todos nos reíamos de esa secuencia y Julieta Prandi se hizo famosa en nuestro por ese personaje y hasta la trajeron para que participe en algún programa. Hoy un sketch así, sería impensable, sobre todo, después de tanto trabajo por concientizar a nuestra sociedad sobre derechos de la mujer y prevención de violaciones y feminicidios.

Igual, pasa con la toma de conciencia de los derechos de los afroperuanos, los indígenas, los serranos, los cholos. Ya no se puede pasar por alto gestos racistas. Y no se trata de lo que algunos llaman burlonamente el ‘politicorrectismo’, ese por el cual algunas personas se sienten parte del cambio diciendo cosas como: “Yo tengo amigos negros, mi peluquera es gay, manejo un auto híbrido y reciclo la basura, pero no me cambien mi marca de mazamorra, no exageren”.

No es exageración. Los tiempos, felizmente, han cambiado. Muchas cosas que antes estaban normalizadas, hoy nos horrorizan y eso es bueno. Eso significa que estamos evolucionando como seres humanos y como sociedad ¿Si Alicorp lo hace después de 60 años? ¿Si es una copia de lo que hizo Pepsico? ¡Qué importa! quizás sea el momento preciso porque el entorno del cambio social se presta para ello. Y, por último, no se trata de una consulta popular, es la decisión de una empresa privada. Si te gustan o no la mazamorra y demás postres de esa marca, te seguirán gustando o no gustando, se llame Negrita o no ¿en qué te afecta para que te indignes tanto?