Roberto Rodríguez Rabanal
Escrito porAuthor: Roberto Rodríguez Rabanal
Sociólogo, pastdecano presidente del Consejo Nacional de Decanos de los Colegios Profesionales del Perú.

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Hace 47 años, siendo Presidente Constitucional -cargo al que llegó 15 meses antes en medio de denuncias de irregularidades- Juan María Bordaberry protagonizó un autogolpe al DISOLVER el Parlamento, prohibir los partidos políticos y crear un Consejo de Estado controlado por los militares más conservadores, con los que pactó en lo que se conoce como el Acuerdo de Boiso Lanza.

Su gobierno se transformó en una DICTADURA con un civil a la cabeza. Durante su mandato, una de cada 3 personas se vio obligada a emigrar; y después de Argentina, Uruguay fue el país sudamericano con mayor cantidad de desaparecidos.

Siendo aún Presidente Constitucional, en 1972 ordenó detener a José Mujica, quien permaneció en la cárcel hasta 1985, año de la restitución democrática.Quince años después "el Pepe" Mujica sería elegido Presidente de la República Oriental del Uruguay, tras la victoria del Frente Amplio.

Bordaberry encabezó el golpe de estado del 27 de junio de 1973. Disolvió el Parlamento —al que sustituyó por un Consejo de Estado designado por el poder ejecutivo—, las organizaciones sociales, los partidos políticos y suprimió las libertades civiles. Los militares comenzaron entonces a ocupar cargos de responsabilidad en el gobierno en lo que se denominó el "proceso cívico militar".

En 1975, propuso a los militares imponer un nuevo sistema constitucional de inspiración fascista y franquista, eliminando definitivamente a todos los partidos políticos para entonces ilegalizados y suprimiendo las instituciones liberales.

En 1976 Bordaberry presentó dos nuevos memorandos políticos a la Junta de Oficiales de las Fuerzas Armadas. Ésta consideró que la propuesta de eliminar los partidos políticos era muy arriesgada por lo que, el 12 de junio, decidió destituir a Bordaberry y designar a Alberto Demicheli para reemplazarlo, quien entonces ocupaba la presidencia del Consejo de Estado.

Bordaberry fue también uno de los coordinadores de la "Operación Cóndor" que incluyó un conjunto de acciones represivas de las dictaduras militares del Cono Sur, especialmente las de Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay.

La democracia volvió a Uruguay en 1985, pero tuvieron que pasar 20 años para que Bordaberry fuera sometido a un proceso judicial. En 2005 enfrentó un juicio por el asesinato, en Buenos Aires, de dos legisladores uruguayos y de los exguerrilleros Rosario Barredo y William Whitelaw, en 1976. También fue imputado por atentar contra la Constitución, nueve crímenes de desaparición forzada y otros dos asesinatos.

El 16 de noviembre de 2006 fue arrestado, pero solo estuvo un año en la cárcel; pues, debido a su precaria salud, las autoridades le concedieron el arresto domiciliario el 2007. El año 2010 fue condenado a 30 años de prisión por esos delitos; falleció el 17 de julio de 2011, cuando José Mujica era Presidente de Uruguay.

Alberto Fujimori aprendió de Bordaberry cómo darse un golpe a sí mismo respaldado por los militares y de la mano de su hermano siamés, Vladimiro Montesinos. Producto de ello fue el autogolpe del 5 de abril de 1992. Ambos están unidos por el cordón umbilical de las dictaduras.