ATENTADO CONTRA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN
En un lamentable episodio que atenta contra la libertad de expresión, he sido víctima de amenazas directas por parte del ciudadano José Santivañez Lucchini, esposo de la regidora de La Molina, Milagritos Quintana Mogollón, debido a mi artículo de opinión publicado en La Abeja titulado “La Molina se transforma: Diego Uceda lidera un hito financiero e inicia shock de inversiones“ . En dicho artículo, expreso mi punto de vista sobre hechos observados durante la transmisión de una sesión de concejo municipal, en la que se menciona la oposición de un grupo de regidores, incluida la señora Quintana, a los avances liderados por el alcalde Diego Uceda.
Este artículo, escrito con un tono respetuoso y basado en hechos públicos, ha desencadenado una serie de mensajes intimidatorios que buscan silenciar mi derecho a opinar y poner límites a la libertad de prensa.
El día 11 de agosto de 2025, entre las 6:32 p.m. y las 6:42 p.m., recibí una serie de mensajes de WhatsApp por parte de José Santivañez, quien, en un tono agresivo y matonesco, me acusó de difamar a su esposa, la regidora Milagritos Quintana. En estos mensajes, Santivañez no solo descalificó mi artículo, sino que profirió amenazas directas contra mi integridad personal. A continuación, transcribo los mensajes recibidos:
[6:32 p.m., 11/8/2025] “Estás difamando a mi esposa, ella NO se ha opuesto a ningún avance de parte de ese individuo, ella es la única regidora que sustenta su voto de acuerdo a ley y a su función de fiscalización, muy hombre te crees difamando en redes y publicaciones, estás en Lima no, ok, yo mismo te voy a hacer tragar esas palabras cobarde.”
[6:34 p.m., 11/8/2025] “Voy a esperar mañana a que borres el nombre de mi esposa de esa publicación.”
[6:36 p.m., 11/8/2025] “Después escribe lo que quieras menos algo de mi esposa.”
[6:36 p.m., 11/8/2025] “Ah y bloquéame eso no impedirá que te encuentre.”
[6:37 p.m., 11/8/2025] “Ok vamos a ver si te ríes mañana.”
[6:42 p.m., 11/8/2025] “Parece que no te acuerdas que tienes una sentencia suspendida por difamación?”
Estas amenazas no solo son un ataque directo a mi persona, sino que constituyen una clara violación a mi derecho fundamental a la libertad de expresión, consagrado en la Constitución Política del Perú.
Mi artículo, lejos de ser difamatorio, se limita a expresar una opinión fundamentada en hechos observados durante una sesión pública del concejo municipal, transmitida abiertamente. En él, se señala que un grupo de regidores, incluida la señora Quintana, ha intentado obstaculizar los avances de la gestión del alcalde Diego Uceda, lo cual está respaldado por la narrativa del artículo publicado en La Abeja. Este tipo de críticas forman parte del debate público y democrático, y no justifican de ninguna manera reacciones intimidatorias ni violentas.
Es necesario aclarar que, contrario a lo afirmado por José Santivañez en sus mensajes, no existe ninguna “sentencia suspendida por difamación” en mi contra. La querella a la que él hace referencia fue archivada tras mi Recurso de Nulidad, según consta en el Expediente 06615-2024-0-5001-SU-PE-01 Instancia de la Sala Suprema Penal Transitoria. Esta falsa afirmación por parte de Santivañez busca deslegitimar mi trabajo periodístico y reforzar sus amenazas, lo que agrava aún más la naturaleza intimidatoria de sus acciones y pone en evidencia su intento de manipular la narrativa para limitar mi libertad de expresión.
Considero que el tono y contenido de mi artículo son alturados y respetuosos, enfocados en analizar la gestión municipal y los retos que enfrenta el distrito de La Molina.
Si la regidora Quintana o su esposo consideran que el contenido es difamatorio, existen mecanismos legales establecidos para presentar una querella formal, como corresponde en un estado de derecho. Sin embargo, recurrir a amenazas personales y actitudes matonescas es inaceptable y refleja una falta de capacidad para sostener un debate democrático, un problema que aqueja profundamente a nuestro país y obstaculiza el desarrollo de una sociedad más sana.
Ante esta situación, he procedido a presentar una denuncia formal en la comisaría de Santa Felicia, en el distrito de La Molina, el día 11 de agosto de 2025, por las amenazas recibidas. Adjunto al presente artículo una copia de dicha denuncia como evidencia de los hechos aquí relatados.
Mi intención es no solo defenderme de estas intimidaciones, sino también resaltar un problema mayor: la intolerancia a la crítica y la falta de respeto por la libertad de expresión en el ámbito político.
Es imperativo que las autoridades y la ciudadanía tomen conciencia de que este tipo de comportamientos no pueden ser tolerados. La labor de quienes opinamos, informamos y fiscalizamos desde la prensa o como ciudadanos es fundamental para fortalecer la democracia.
No permitamos que las amenazas y la intimidación silencien las voces que buscan contribuir al debate público.Hago un llamado a las autoridades competentes para que investiguen este caso con la seriedad que merece y garanticen mi seguridad, así como la de cualquier persona que ejerza su derecho a la libertad de expresión. Asimismo, exhorto a la ciudadanía a rechazar estas prácticas y a promover un diálogo basado en el respeto y la razón. Finalmente como ciudadano peruano que hace uso de su libertad de expresión responsabilizo a José Santiváñez Lucchini y su esposa Milagritos Quintana Mogollón de cualquier daño que sufra mi familia, mi propiedad o mi persona al haber sido amenazado tal como denunciamos públicamente.